Vicio necesitaba recuperar su lenguaje callejero y provocador para seguir siendo relevante entre los jóvenes urbanos. En un contexto donde la comunicación de fast food se volvió más pulida y digital, queríamos volver a ensuciarnos las manos
Vicio es una marca que nació para romper con lo estándar del fast food: es provocadora, urbana y descarada. Pero con el crecimiento, empieza a correr el riesgo de volverse una “lovemark más”. Necesitaba recuperar calle, picante y conversación orgánica.
En las calles de Madrid (y muchas ciudades), todavía aparecen esos papelitos de servicios para adultos…, con frases exageradas, tipografías cursivas y números falsos.
Un código visual tan icónico como decadente… pero que todos reconocen.
En un mundo saturado de publicidad digital, este formato callejero, sucio y directo sigue llamando la atención.
Por eso, nos infiltramos y creamos las nuestras para recuperar nuestro lugar en el paisaje urbano al más estilo vicio.